La terapia intravenosa (IV) es fundamental en la medicina moderna, ya que proporciona vías esenciales para administrar medicamentos, líquidos y nutrientes directamente al torrente sanguíneo. Con el paso de los años, el uso de dispositivos intravenosos de larga duración, como los catéteres centrales de inserción periférica (PICC), las vías medias y los puertos implantables, se ha expandido significativamente, tanto en hospitales como en entornos ambulatorios. Estos dispositivos, si bien indispensables, presentan sus propios desafíos y posibles complicaciones. Tipos de dispositivos intravenosos de larga duración: Catéteres centrales de inserción periférica (PICC): Los catéteres centrales de inserción periférica se utilizan para infusiones de mediano a largo plazo, transfusiones de sangre y tomas frecuentes de muestras de sangre. Sirven como alternativa a los puertos implantables, especialmente cuando se requieren protocolos cortos de quimioterapia o cuando la colocación de un puerto implantable está contraindicada debido a afecciones como trastornos de la hemostasia o daño en la piel torácica. Líneas medias: Son más cortas que los catéteres centrales de inserción periférica y tienen un tiempo de permanencia previsto de entre 4 semanas y 3 meses. Las líneas medias se utilizan a menudo para la administración de fármacos no irritantes y la nutrición parenteral. Puertos implantables: Estos dispositivos se colocan bajo la piel y ofrecen una opción confiable para tratamientos a largo plazo, como la quimioterapia. Se asocian con tasas de infección más bajas en comparación con otros tipos de catéteres. Complicaciones comunes asociadas con dispositivos intravenosos de larga duración. Complicaciones trombóticas. Trombosis: La trombosis relacionada con el catéter (TRC) es una complicación importante asociada con los dispositivos intravenosos de larga duración. La trombosis puede ocurrir en varios sitios, incluyendo el brazo o la vía intratorácica del catéter. El riesgo aumenta con diámetros de catéter más grandes y cuando la relación catéter-vena supera el 33-45%. Embolia pulmonar: Aunque menos común, la trombosis venosa profunda (TVP) relacionada con la vía PICC puede provocar embolia pulmonar, una afección potencialmente mortal. El riesgo es mayor en pacientes con cánceres avanzados. Complicaciones infecciosas. Infecciones del torrente sanguíneo relacionadas con el catéter (IRSC): Estas infecciones van desde infecciones locales en el sitio de inserción hasta bacteriemia. Los factores que aumentan el riesgo de infección incluyen el cáncer hematológico, la nutrición parenteral y el uso de […]