La cesárea electiva sigue siendo uno de los procedimientos quirúrgicos más frecuentes en todo el mundo. Aunque es una operación rutinaria, el dolor postoperatorio puede ser considerable y afectar significativamente la recuperación materna, el cuidado del bebé, el éxito de la lactancia materna, la movilización, la calidad del sueño y el bienestar general. El dolor postoperatorio mal controlado también se ha relacionado con un mayor riesgo de dolor postquirúrgico crónico y depresión posparto. En 2026, el Grupo de Trabajo PROSPECT (PROcedure SPEcific Postoperative Pain Management) publicó una revisión sistemática actualizada y una guía basada en la evidencia para el manejo del dolor después de una cesárea electiva realizada bajo anestesia neuroaxial. La revisión evaluó 61 ensayos controlados aleatorios y numerosas revisiones sistemáticas y metaanálisis para determinar las estrategias analgésicas más seguras y efectivas. Por qué importa el manejo efectivo del dolor El dolor postcesárea es más que una cuestión de comodidad. La analgesia efectiva es esencial para: Movilización materna temprana Mejora de la función respiratoria Mejora del vínculo madre-bebé Lactancia materna exitosa Reducción del consumo de opioides Recuperación más rápida Mejora de la satisfacción del paciente Reducción del riesgo de desarrollar dolor crónico Menor probabilidad de depresión posparto Los investigadores destacaron que el dolor no controlado puede afectar negativamente los resultados centrados en el paciente y en la atención médica, lo que hace que el manejo del dolor basado en la evidencia sea un componente crítico de la atención obstétrica. Recomendaciones clave de un vistazo La guía PROSPECT actualizada recomienda una estrategia analgésica multimodal. Recomendaciones principales Administrar paracetamol a menos que esté contraindicado. Administrar un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE) a menos que esté contraindicado. Administrar dexametasona intravenosa 8–10 mg después del parto. Usar morfina intratecal 50–100 microgramos o diamorfina intratecal 300 microgramos. Continuar con paracetamol y AINE regulares en el posoperatorio. Reservar los opioides principalmente como medicación de rescate. Considerar técnicas de analgesia regional si no se usan opioides neuroaxiales. Usar abordajes quirúrgicos asociados con menor dolor posoperatorio. El papel de los opioides neuroaxiales La morfina intratecal sigue siendo el tratamiento de referencia La guía clínica respalda firmemente la morfina intratecal en dosis de entre 50 y 100 microgramos. Los investigadores descubrieron que dosis más altas no mejoraban significativamente el control del dolor, pero sí aumentaban los efectos adversos, como: Prurito Náuseas […]